25 de febrero de 2013

EL HOMBRO DOLOROSO

     Para inaugurar este blog voy a comenzar hablando de una patología del hombro que muchos nunca habréis escuchado nombrarla e, incluso, la mayoría no la habréis sufrido en ningún momento, al menos no en la intensidad suficiente para llegar a diagnosticarla como tal.

     En primer lugar cabe señalar que esta patología recibe multitud de nombres, como pueden ser el ya nombrado "hombro doloroso" u otros como "hombro congelado", "tendinitis de los rotadores", "capsulitis retráctil" o, el que sería el nombre más técnico "periartritis escapulohumeral".

     Pero, ¿qué es la periartritis escapulohumeral?
Básicamente, esta patología consiste en una retracción de los distintos tejidos blandos de la articulación del hombro, éstos pueden ser los tendones de los músculos que intervienen en el movimiento del hombro o directamente la cápsula articular del hombro.
     Esta retracción sería el paso final de la patología y puede producirse por consecuencia de múltiples traumas físicos en los tejidos de la articulación. Otra pequeña parte de los casos de periartritis escapulohumeral provienen de circunstancias secundarias a otras patologías, por ejemplo como consecuencia de cirugía en el hombro.



     Tras definir esta patología, el siguiente paso sería, ¿por qué puede producirse?
La mayoría de los casos de hombro doloroso provienen de inflamaciones en los tejidos periarticulares, es decir, de patologías como la bursitis subacromial, tenosinovitis del tendón del bíceps braquial o tendinitis del manguito de los rotadores (sí, al igual que en los coches, el manguito es causante de muchas patologías en nuestro cuerpo). También podría llegar a producirse la periartritis escapulohumeral por una falta de líquido sinovial en la articulación del hombro.
En conclusión, cualquier profesión (o deporte) en el que necesitemos de una amplia actividad del hombro es una profesión que tendrá mayor riesgo de provocar inflamaciones en los tejidos del hombro y estas personas tendrán mayor peligro de sufrir alguna vez el hombro doloroso.


     Una vez sabemos en qué consiste el hombro doloroso, podemos preguntarnos ¿cómo sabemos si padecemos de hombro doloroso?
Una respuesta obvia sería, pues claramente si nos duele el hombro. Pero esta patología no se refiere a cualquier simple dolor de hombro. El hombro doloroso comienza a dar síntomas de dolor en forma de punzadas al realizar movimientos de flexión, rotación externa, abducción y rotación interna llegando a limitar los movimientos ya dichos.

En una segunda fase observaríamos una reducción e incluso desaparición del dolor (por lo cual pensaréis que indica que lo peor ya ha pasado y la patología remite), pero nada más lejos de la realidad ya que en esta fase también observamos un bloqueo mecánico de la articulación del hombro, es decir, el hombro se encontraría prácticamente inmóvil o con un rango mínimo de movilidad.

A partir de este punto comenzaría ya la fase de recuperación, que puede ser muy variable, abarcando incluso entre 6-18 meses sin tratamiento. Pero claro está, ¿quién tiene hoy en día entre 6 y 18 meses para esperar que se pasen los problemas?


     Por tanto, aquí comienza la labor del fisioterapeuta. En primer lugar realizaremos una buena evaluación del paciente. Cabe destacar que, en los casos avanzados, nos le encontraremos en una posición encorvada, con el brazo pegado al cuerpo en aducción y rotación interna, sin apenas movilidad durante la marcha.
Durante la palpación encontraremos dolor en prácticamente la totalidad del hombro y, sobre todo, al palpar sobre los tendones de la articulación.
En último lugar realizaremos una valoración articular (que estará muy reducida), muscular (si el periodo de convalecencia ha sido larga podremos observar atrofia muscular), del dolor, funcional (muy restringida) y de la sensibilidad.

     Tras esta evaluación nos habremos encontrado los siguientes problemas: dolor, inflamación, rigidez, atrofia muscular y pérdida de la funcionalidad que, si el periodo de convalecencia ha sido muy largo, puede llegar a sufrir una pérdida de los esquemas corporales. Nuestro objetivo será eliminar estos problemas y evitar que vuelvan a aparecer.


     Llegamos finalmente a lo que le importa al paciente, el tratamiento a seguir para la completa recuperación.

Este tratamiento se desarrollará básicamente en 3 fases: durante la primera fase, en la que predomina la inflamación y el dolor, el tratamiento será principalmente antiálgico, por lo que utilizaremos la masoterapia, la crioterapia, termoterapia, TENS, tratamiento de puntos gatillo, hidrocinesiterapia... con el objetivo de reducir la inflamación de los tejidos blandos y eliminar el dolor de la articulación.

Una vez hemos conseguido eliminar o disminuir el dolor y la inflamación, comienza la segunda fase, en la que nuestro objetivo será recuperar la movilidad de la articulación. Para ello comenzaremos con movilizaciones pasivas del hombro y articulaciones adyacentes (no olvidar la movilización de la escápula).
También realizaremos maniobras de decoaptación de la articulación del hombro, que nos permitirá mejorar el movimiento mediante la eliminación de adherencias y la mejora del estado de las superficies articulares así como del líquido sinovial.
Un papel importante es desempeñado por los movimientos de relajación de la cintura escapular, los conocidos como ejercicios de Codman, que nos permitirán relajar la musculatura al mismo tiempo que ganamos recorrido articular mediante movimientos prácticamente pasivos. El ejercicio tipo será el siguiente: el paciente se tumba bocabajo con el brazo colgando de la camilla y agarrando una pesa. Mediante pequeños movimientos giratorios (por lo que la actividad muscular es mínima) aprovecharemos la acción de la gravedad para desarrollar círculos cada vez más amplias relajando así la cintura escapular y ganando recorrido articular.


Tras haber ganado recorrido articular mediante las movilizaciones pasivas, será la hora de iniciar las movilizaciones activas del hombro hasta recuperar la completa movilidad de esta articulación.
Cuando hayamos completado el recorrido articular podremos empezar a mejorar los esquemas motores mediante FNP (aquí hace su aparición nuestro gran amigo "el método Kabat") y, además, empezaremos a ganar potencia muscular.

En la última fase nos limitaremos a recuperar de forma óptima estos esquemas motores perdidos durante el desarrollo de la patología y a eliminar los diferentes problemas que puedan quedar.


Finalmente, hemos aclarado que esta patología también se puede desarrollar tras la cirugía del hombro. En estos casos, antes de dicha cirugía podremos realizar una terapia preventiva basada en movilizaciones y flexibilización de los tejidos del hombro y una terapia postural.


Así termino esta primera entrada del blog. Espero que os haya ayudado en caso de que sufráis de esta patología y, si no, que os hayáis entretenido leyéndolo.
Como siempre, espero los comentarios sobre esta entrada por sugerencias, fallos o simples dudas así como para pedir nuevas entradas o todo lo que os interese.

Un saludo.

4 comentarios:

  1. Buenos dias,

    Muy interesante la entrada,aportare que otra de las nomenclaturas seria el impingent.

    De lo que no estoy de acuerdo es de los motivos de aparicion de la patologia,y es que hasta donde yo se,esta es muy confusa y hay demasiadas vias de creacion dependiendo dd con quien hables.

    Yo optaria por pensar que el jombro doloroso apareceria por un pgm en la musculstura subescapular que podruce un dolor muy similar al de hombro congelado, y debido a este dolor llevaris la inmovilizacion y posterior degeneracion de los tejidos debido a la isquemia.

    Aunque claro esta que hay otros casos clmo lss cirujias que pueden producirla,pero yo tirsria mas al tema miofascial que a cosas como las que has enumerado que yo creo que son signos de la patologia y no los productores.

    Un saludo.

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    1. No conocía ese término Oscar, así que lo he buscado para curiosear y realmente es "Impingement".

      En cuanto a su etiología, cierto es que es muy confusa y puede aparecer por muchos motivos, sin embargo respecto a lo que dices de un pgm, en principio creo que esta duda proviene de la fase en que miremos la patología, ya que por "hombro doloroso" se entiende más bien la primera fase, que es en la que predomina el dolor, y por tanto si que podría originarse por un pgm en la musculatura de esa zona.

      Mientras que en la segunda fase que se caracteriza por bloqueo mecánico, que se entendería ya por "hombro congelado", predominaría ya la degeneración de los tejidos con retracción provocando dicho bloqueo.

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    2. Es que no estoy totalmente de acuerdo con lo de hombro congelado, me parece un nombre que no represents correctamente a la patologia, y que entiendo que se usase en la primera mitad del siglo XX pero debido a eso tambien se desecho rapidamente como puedes leer por ejemplo en Fisioterapis del Hombro de Robert Donatelli.

      En cuanto a las fases yo estaria a favor de la valoracion de Cyriax y dividirlo en tres dependiendo de la funcionabilidad del paciente. Y en vuanto al PGM mas que a la determinacion de la fase me referia mas a denorminarle culpable del origen de la patologia por el tema de contraccion=isquemia=degeneracion de los tejidos. Y ademas que la teoria encaja perfectamente si tenemos en cuenta el patron capsular que Cyriax expuso.

      En cualquier caso,me parece que seria um debate muy bueno,sobre todo desde el punto de la practica clinica el incluir en la primera fase el tto de los pgm.

      Un saludo.

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  2. Hola chicos!

    He echado un vistazo al blog y la idea me parece muy buena Jesús! Espero que la cosa vaya p'alante jeje. En cuanto al tema del hombro doloroso, voy a ser breve porque tengo apenas 10 minutillos para poner mi opinión.

    Creo que el hombro doloroso como patología propia es quizá inapropiado, quizá es mas correcto hablar de síndrome ya que en muchos casos estos signos y síntomas que encontramos y el paciente nos dice no comparten la misma causa. Estoy de acuerdo con Óscar, que en la órbita de un hombro doloros es muy probable que encontremos algún punto gatillo, a veces causante a veces consecuencia de alguna patología tendinosa, ligamentosa, capsular etc... incluso a consecuencia de una simple actitud antiálgica del paciente.

    Mi opinión es que ante estos casos no enfoquemos nuestra actuación hacia "un hombro doloroso" si no a las causas principales y secundarias que provocan su aparición.

    Me gustaría haber sido mas profundo con mi comentario, pero ando escaso de tiempo como ya he dicho. Aun así espero que haya sido capaz de expresar bien la idea que quiero transmitir. Perdón si se ha escapado alguna falta de Hortojrafiá!

    Un saludo!

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